la parte de sí que asusta, la parte que se rebela un poco contra el mundo (al que no le importa una puta mierda esta doméstica rebelión), un poco contra sí (a quien tampoco le importa, pero vamos), un poco contra... imposible decirlo, alergia como a la vida y de pronto pararse en medio de cualquier parte mirar al reedor y encontrar a todo el mundo imbécil, casi sintiendo la necesidad de encontrar a todo el mundo imbécil, y entre todos ella, que ni siquiera es más imbécil que el resto, sólo que se duele de maneras tan absurdas, y un día el llanto incontrolable le rompe la guata, al otro día es la rabia, ganas de patearse a sí misma en el suelo de cualquier lugar sin gente pero con mucha noche y con poco pudor. pero entonces el llanto, hace tanto que no pasaba nada de esto por aquí, y ya la costumbre de estar rodeada de gente la inhabilita para ser triste, entregando de cierta forma el único reducto de privacidad, esconderse sólo por el pudor gozoso, el placer de no ser lo que debiera, mucho menos lo que quisiera, el placer de saberse irremediablemente inútil, lejana de sí y pensando en cosas que hace tiempo no se le ocurrían, todo tan fácil. y por qué habría de importarme a mí (una puta mierda) lo que pase mañana, por qué tendría yo que estar preocupada del mono superviviente, pero miento, porque sería imposible que me resistiese al encanto de la vida lacerante (já), que el encuentro con la sombra es eso finalmente: encontrar-se.
casi siempre es la risa, pero de a poco la desborda esto que se tapa de la mueca alquitranada, si al final sabe que su campo es el otro, el de la herida, revuelta por la aguja siempre demasiado gruesa, nunca demasiado justa, preferí en otro momento quedarme callada, lo prefiero ahora y sin embargo.
lenta, de discurso predecible y de vida transparente, algo de retribución? pero por qué? uno no es nada sólo por "ser", necesidad de ojos que vigilen, de pasos que sigan, de bocas que besen o hablen, y de pronto saber que no es una buena persona, que no tiene cualidades de esas que tanto gustan a la gente, y sabe además que no es ni siquiera vil, así que equivale a una piedra, pero le falta dureza, al final dolor, pena maldiciones de espejos nombrados hace tanto y no por eso menos impresionantes.
casi siempre era la risa, hasta que en el vientre se siente como si alguien golpeara desde dentro, queriendo saber si hay alguien ahí afuera, y gente hay, para bien o para mal.
el problema es no saber qué se busca, una palabra? una excusa? algo que sirva para matar o morir? una razón de amor? y la pregunta se reduce al por qué a mí, no quieriendo saber, sino cambiar la biografía personal, hacerla dulce, hacerla suave, no más de esta violencia y su revés, no más de la sangre envenenada por la ira, por el rencor y la pregunta nunca contestada "qué hice?" le pregunté eso tantas veces, me contestó con insultos de toda clase, pero sin garabatos, lo cual es de una ironía tremenda, pero nunca me explicó, ahora lo sé, porque soy yo quien reproduce sus insultos, soy yo quien comprende desde dentro la imperdonable ofensa de mi nacimiento, pasividad obliga, no puedo morir hasta que muera, sólo que ahora soy yo la que más carga conmigo.
patear algo con fuerza feroz, reventarlo en el suelo, agarrar del pelo con brutalidad, objetos inanimados, no quiero sangre gritos ni culpa, sólo patear, putear, pero contra qué contra quién, contra mí, por supuesto.
comprender la necesidd de la herida, compartirla, pero la esclavitud del dolor nunca le ha salido bien, termina comprendiendo que lo que quiere, tarde o temprano, es sanarse.
absurdo hallasgo el de la vida, eso de querer ser para otros, eso de querer ser para sí, menuda idiotez la de quedarse, menuda fe del que se jura ateo, apostemos por la inercia, claro, absurdo querer sanarse, absurdo querer huir, saber que no hay sentido posible, y sin embargo permanecer.
que madre diga que soy una mala persona, que trate yo mal a quien sólo ha sido imbécil (qué original), que me encierre en el baño 6 minutos a llorar desde no sé donde, pero que al final me engañe y crea que son mosntruos, cuando el mosntruo soy yo.
monstruo de conciencia e inconciencia, monstruo de mentiras, monstruo de falta de alevosía, humana sí, pero mosntruo sufriente e insufrible, oh, cortar alguna de mis múltiples cabezas!
desarraigo de sí, exilio de sí, expulsión de sí
todo su cuerpo se quiere fuera
pero se quiebra dentro
casi siempre es la risa, pero de a poco la desborda esto que se tapa de la mueca alquitranada, si al final sabe que su campo es el otro, el de la herida, revuelta por la aguja siempre demasiado gruesa, nunca demasiado justa, preferí en otro momento quedarme callada, lo prefiero ahora y sin embargo.
lenta, de discurso predecible y de vida transparente, algo de retribución? pero por qué? uno no es nada sólo por "ser", necesidad de ojos que vigilen, de pasos que sigan, de bocas que besen o hablen, y de pronto saber que no es una buena persona, que no tiene cualidades de esas que tanto gustan a la gente, y sabe además que no es ni siquiera vil, así que equivale a una piedra, pero le falta dureza, al final dolor, pena maldiciones de espejos nombrados hace tanto y no por eso menos impresionantes.
casi siempre era la risa, hasta que en el vientre se siente como si alguien golpeara desde dentro, queriendo saber si hay alguien ahí afuera, y gente hay, para bien o para mal.
el problema es no saber qué se busca, una palabra? una excusa? algo que sirva para matar o morir? una razón de amor? y la pregunta se reduce al por qué a mí, no quieriendo saber, sino cambiar la biografía personal, hacerla dulce, hacerla suave, no más de esta violencia y su revés, no más de la sangre envenenada por la ira, por el rencor y la pregunta nunca contestada "qué hice?" le pregunté eso tantas veces, me contestó con insultos de toda clase, pero sin garabatos, lo cual es de una ironía tremenda, pero nunca me explicó, ahora lo sé, porque soy yo quien reproduce sus insultos, soy yo quien comprende desde dentro la imperdonable ofensa de mi nacimiento, pasividad obliga, no puedo morir hasta que muera, sólo que ahora soy yo la que más carga conmigo.
patear algo con fuerza feroz, reventarlo en el suelo, agarrar del pelo con brutalidad, objetos inanimados, no quiero sangre gritos ni culpa, sólo patear, putear, pero contra qué contra quién, contra mí, por supuesto.
comprender la necesidd de la herida, compartirla, pero la esclavitud del dolor nunca le ha salido bien, termina comprendiendo que lo que quiere, tarde o temprano, es sanarse.
absurdo hallasgo el de la vida, eso de querer ser para otros, eso de querer ser para sí, menuda idiotez la de quedarse, menuda fe del que se jura ateo, apostemos por la inercia, claro, absurdo querer sanarse, absurdo querer huir, saber que no hay sentido posible, y sin embargo permanecer.
que madre diga que soy una mala persona, que trate yo mal a quien sólo ha sido imbécil (qué original), que me encierre en el baño 6 minutos a llorar desde no sé donde, pero que al final me engañe y crea que son mosntruos, cuando el mosntruo soy yo.
monstruo de conciencia e inconciencia, monstruo de mentiras, monstruo de falta de alevosía, humana sí, pero mosntruo sufriente e insufrible, oh, cortar alguna de mis múltiples cabezas!
desarraigo de sí, exilio de sí, expulsión de sí
todo su cuerpo se quiere fuera
pero se quiebra dentro
1 comentario:
yo sí sé que decir: también siempre uso la expresión 'puta mierda'.
por qué no supiste qué decir? saludos
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