viernes, 28 de agosto de 2009

Non piangere

Lo que nunca nos dijeron sobre los caparazones, es que tienen espinas pa fuera, espinas pa dentro.
No dejes que entre ese mismo dolor tan poco sustancial y tan falto de esperanza... lo que no nos pertenece no nos puede ser arrebatado, hay que aprender a pasar las noches durmiendo, hay que aprender a no dejarse llevar por ese verdor de los primeros brotes, hay que olvidar todo lo que se llevó la lluvia, hay que empezar otra vez y dejar el mundo aun lado, aunque todo se vea borroso, aunque se esté tan, en un lugar tan poco.
Hay que aprender a no necesitar esto, a no querer que las cosas sean diferentes en ningún sentido, hay que dejar de tenerle miedo a la noche y a las cosas con bordes afilados, pero sobre todo hay que aprender a no tenerle miedo a que las cosas nunca cambien... las personas no cambian, está más que dicho ¿y qué? Al final la historia es la misma.
Non piangere podría ser la premisa, pero se ha vuelto todo demasiado absurdo, diría "no me dejes sola" pero a quién le podría cargar semejante responsabilidad, si me las arreglo para escabullirme y estar siempre triste y todo eso.
Carolina, corta el show (la pataleta de rigor termina



aquí).