martes, 27 de enero de 2009

Retórica


Hasta cuándo este simulacro
Hasta cuándo esta parodia
Hasta cuándo este rondar por las mismas habitaciones, con el temor pegado, con la tristeza pegada, necesitar tanto un libro, necesitar tanto a una persona (que, curiosamente, es quien tiene el libro), tanto necesitar aquello que la mantiene dentro de la absurda trama, tanto que no ayuda más que a la confirmación de lo ya sabido, imposibilidad de buscar otro caminos.
Hasta cuándo mentir y mentirse
Hasta cuándo esquivar a la seriedad y al esfuerzo en lo único que podría mantenerla viva o a salvo o todo lo contrario y sin embargo
Hasta cuándo no admitir que lo único que puede hacer es 
Hasta cuándo no admitirlo
Hasta cuándo la vergüenza arrebatándole lo único que le es medianamente propio
Hasta cuándo la queja
la demanda
el deseo de estallar
Hasta cuándo este darse por vencida
Hasta cuándo esperar
Hasta cuándo no salir a buscarse
Hasta cuándo reir diciendo que nada más queda por hacer
Hasta cuándo no hacer nada
Hasta cuándo mierda no hacer nada
Hasta cuándo este puto simulacro

lunes, 12 de enero de 2009

Estados alterados


Déjame aquí.
quiéreme
Pero no te des cuenta.
quiéreme
(lo haré sencillo)

quiéreme


podría dejar todo partirse desde el centro, pero encontré otra forma, la autocompasión y la patética búsqueda. no-decir, las palabras estás siempre ahi, en medio, a veces hace falta oír, saber, aunque sobre, pero no, proque el miedo, y si el (mi) mundo está hecho de palabras no dichas, será el grito el que derrumbe? será una palabra, dos, incluso cuatro?

Déjame aquí
Déjame aquí
(el miedo siempre gana)